Barakaldo acoge desde el 13 de junio Pollution Pods, una instalación artística impactante del británico Michael Pinsky que permite a las y los visitantes experimentar en primera persona los efectos de la contaminación atmosférica. Se trata de una de las acciones que BBK impulsa con motivo de su 10º aniversario como Fundación Bancaria, dentro de su compromiso firme con la sostenibilidad ambiental y la lucha contra el cambio climático.
La obra, compuesta por cinco cúpulas geodésicas interconectadas, recrea la calidad del aire de diferentes ciudades del mundo —Tautra, Londres, Nueva Delhi, São Paulo y Beijing —, a través de cambios en la temperatura, la humedad, los olores y los niveles de ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre y monóxido de carbono. El recorrido comienza en un entorno limpio y fresco, como el de Tautra (Noruega), y avanza hacia espacios cada vez más contaminados.
Estas cápsulas de la polución son el resultado de un trabajo de investigación internacional, en concreto de Climart, un proyecto de cuatro años que ha estudiado cómo el arte puede influir en la percepción de la crisis climática y en la acción social. El proyecto pretende fomentar una comprensión más profunda de los problemas medioambientales y su impacto en nuestra vida cotidiana a través del arte.
Tras su paso por distintas ciudades europeas, Pollution Pods llega a Barakaldo. La instalación se podrá visitar en la Herriko Plaza del 14 al 22 de junio. Después, viajará a BBK Klima, en Urdaibai, donde se integrará en la oferta del BBK Klima abentura del 3 de julio al 31 de agosto.
Para BBK, esta iniciativa es una forma innovadora de acercar a la ciudadanía a los retos medioambientales, porque tal y como ha apuntado Nora Sarasola durante la presentación de la iniciativa, “nuestra apuesta por la sostenibilidad ambiental en Bizkaia y en nuestro planeta es firme. Y el futuro depende de las acciones que tomemos hoy para protegerlo”. “Este año en el que celebramos nuestro décimo aniversario como Fundación, queremos seguir impulsando el desarrollo sostenible de nuestro territorio con iniciativas que impacten en la
ciudadanía bizkaitarra, como ésta, una experiencia que sacude conciencias y nos obliga a repensar nuestra relación con el planeta”, ha concluido.
El proyecto ha contado con la colaboración de Artingenium, que en coordinación con el equipo del artista, BBK y las instituciones locales implicadas, ha asumido la producción integral y la gestión de la instalación.